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CIUDAD DE MÉXICO.- No les importa la clase social, la higiene personal o el largo del cabello, los piojos y liendres acechan las cabezas de todos los capitalinos en esta época en la que las temperaturas bajan durante la noche y por las mañanas.
Aunque el piojo no es estacional y esta activo todo el año, especialistas en dermatología reconocen un pico en el índice de contagios desde finales de diciembre y hasta las primeras semanas de febrero.
“El contagio se da mucho en esta época porque, debido al frío, los niños juegan en lugares cerrados y conviven cerca uno con otro, también se da por compartir gorros, bufandas sudaderas, chamarras y hasta guantes”, explicó Ingrid Sánchez Armas, directora de la clínica Free Hair, centro especializado en combate a los piojos.
Los niños no son los únicos expuestos a que un bicho de esta índole se les pegue en la escuela o cuando juegan con sus amigos, los adultos también corren riesgo de contraerlos en espacios como transporte público terrestre y aéreo, en un spa, o si sus hijos los tienen.
La forma de contagio es simple ya que el contacto con otra persona a nivel de cabeza o con un abrazo, permite que se pasen de una cabeza a otra de inmediato.
La especialista aclaró que la higiene personal no predispone esta condición y aunque antes se creía que quienes no se bañaban eran proclives a estar “piojosos”, las investigaciones revelan que una cabellera aseada es más atractiva para el bicho.
“Un cabello limpio permite que el piojo se agarre mejor y camine por el pelo hasta llegar a la raíz”, advirtió.
En casos extremos, el bicho puede caminar de la cabeza al pecho, especialmente en los hombres con vello en esta zona, o al pubis, por lo que es importante detectarlo a tiempo y evitar su dispersión.
El problema de tener un piojo en la cabeza no es en sí mismo el microscópico animal que se alimenta de sangre (en mínimas cantidades), sino su descendencia, ya que un solo espécimen puede poner entre 100 y 200 huevos, conocidos como liendres, en tan sólo un mes y medio.
Si la persona no se ha dado cuenta que los tiene, o no los ha podido erradicar, su cuero cabelludo se convierte en una maternidad de piojos bebés que a los siete días de nacidos son considerados adultos capaces de reproducirse.
El momento ideal para atacarlos es cuando la persona tiene el primer síntoma de comezón cutánea, la cual es producida por la baba del bicho, sin embargo, la mayoría acude a pedir ayuda o se automedica algún tratamiento hasta después de un mes de cargarlos en la cabeza y cuando esta población ya es alta.
Sánchez Armas explicó que los tratamientos comerciales se basan en tóxicos, químicos o pesticidas que matan el piojo pero no la liendre, por lo que es necesario que acudan con especialistas, que de preferencia manejen productos orgánicos, que les garanticen la limpieza total de los bichos en la cabeza, ya que hoy en día ya no es necesario raparse para eliminarlos por completo.
En cuanto a los riesgos de no atenderse a tiempo de una plaga de piojos en la cabeza, Sánchez Armas comentó que la comezón que éstos causan puede provocar lesiones en el cuero cabelludo y si alguno de los bichos está infectado con la bacteria de rickettsia, puede resultar mortal para el ser humano.
Recomendó a los padres de familia advertir a los niños sobre el problema que significa contraer los piojos al jugar o chocar cabeza con niños que los tengan, o por compartir gorras. Si reciben reporte sobre casos en la escuela, sugiere peinarlos con gel, ya que este tipo de producto impide que se peguen los bichos. En el caso de las niñas, una coleta y el cabello sobrante trenzado es la mejor opción.
“Si dejamos libre la parte de la nuca que es en donde se alberga el piojo, es difícil que ataque la cabeza”, añadió.
En entrevista, dijo que la detección oportuna de la pediculosis evita la propagación de los bichos y la incomodidad en la gente, por lo que ofreció a directores de escuelas de educación básica diagnósticos gratuitos para identificar si algún niño tiene el problema y comenzar el tratamiento a tiempo.
El contacto con su clínica es a través de la página de internet www.freehair.com y en el mail freehairmexico@gmail.com.
Remedios
Es recomendable la atención especializada para combatir esta milimétrica plaga, pero existen también curas caseras.
- Existen múltiples remedios caseros para combatir los piojos y las liendres. Uno de los más conocidos es el uso de la planta “ruda”, cuya infusión se debe esparcir por la cabeza y en tan sólo dos o tres aplicaciones los bichos desaparecen. Dada su toxicidad, el concentrado de la planta arrasa con los bichos e incluso las liendres dejando limpio el cuero cabelludo del paciente, pero también por el riesgo de su manejo, son pocas las personas que la utilizan como opción para acabar con la plaga.
- Otro remedio muy recurrido es la aplicación de aceites con esencias, vinagre de manzana, alcohol, entre otros, con la intención de ahogar a los piojos. Aunque la idea resulta lógica, no siempre logra su cometido ya que muchos sobreviven, especialmente las liendres.
- La forma inmediata e infalible, pero a la vez, la más extrema es raparse por completo todas las zonas con cabello o vello con piojos, sin embargo, en los niños, esto es causa de burlas y señalamientos en la escuela por parte de sus compañeros, por lo que son pocas las madres de familia que optan por atacarlo de esta forma.
- Aunque el piojo es un animal microscópico, es fácilmente visible con tan sólo hacer una línea con un peine y separar el cabello. Tiene forma de granito, que muchas veces se confunde con caspa. El piojo como tal se remueve fácilmente pero la liendre se pega tanto, que han llegado a comparar su adhesión con la que tendría el cemento.
- La forma de quitar las hembras es con las llamadas “liendreras” que son peines de metal con dientes finos y extremadamente pegados entre sí, que logran removerlas.
Efectos
1.- Esta plaga puede causar lesiones en el cuero cabelludo
2.- Sin cuidados, en mes y medio la infección es tota
