NOTICIA-INTERNACIONAL/ALTAR AL DIA
ESTADOS UNIDOS.- Poseedora de una de las voces más versátiles del pop internacional, Whitney Houston falleció ayer a los 48 años de edad.
El deceso de la cantante fue confirmado por su publicista Kristen Foster aunque no se precisó la causa de la muerte. La intérprete se encontraba en el hotel Beverly Hilton, en Los Ángeles, para asistir a una fiesta en honor a Clive Davis, previo a la entrega, esta noche, de los premios Grammy.
Houston fincó el éxito de su carrera con canciones como How Will I Know, Saving All My Love for You y I Will Always Love You, con las cuales dominó el mercado del pop entre 1980 y 1990.
En esa época, la de su máximo esplendor, la cantante estadunidense consiguió seis premios Grammy. El primero de ellos lo obtuvo en 1985 en la categoría de Mejor Interpretación Vocal Femenina por el tema Saving All My Love For You; tras él repitió en 1987 al ganar en la misma categoría con la canción I Wanna Dance With Somebody (Who Loves Me).
En 1992, en lo que fue uno de los mejores movimientos de su carrera, Whitney estelarizó El guardaespaldas al lado de Kevin Costner. El filme fue un éxito en taquilla al acumular ganancias por 410 millones de dólares alrededor del mundo y de paso ayudar a colocar el soundtrack del mismo como uno de los favoritos de aquel año, en parte gracias a la versión que hizo de I Will Always Love You, de Dolly Parton.
En 1993 continuó el éxito al ganar tres Grammy; dos en Mejor Interpretación Vocal Femenina y Grabación del Año por I Will Always Love You, mientras que el tercero lo consiguió en la categoría de Álbum del Año por El guardaespaldas.
Con la inercia de su éxito en el cine, tomó parte en las cintas Esperando un respiro y La mujer del predicador que, aunque no tuvieron la misma repercusión, la mantuvieron presente en la memoria de la gente, quizá no por las razones correctas.
Durante una entrevista con Oprah Winfrey, Houston reconoció que en la época del estreno de La mujer del predicador, en la que alternó con Denzel Washington, usaba drogas de
manera diaria.
Para justificarse, la cantante alegó que lo que la había orillado a ello fue la tormentosa vida que llevaba al lado de Bobby Brown, su entonces esposo y a quien incluso había acusado de violencia doméstica en 1993.
En 1999, en franco descenso de su popularidad, aún ganó un gramófono más en la categoría de Mejor Interpretación Vocal R&B por el tema It’s Not Right But It’s Okay. En total, se calcula que las ventas de sus discos superaron las 55 millones de unidades, sólo en el mercado estadunidense.
Sin embargo, mientras ascendía al éxito, Houston se veía inmersa en una conflictiva relación con su esposo Bobby Brown a la que se sumaban problemas con el abuso de alcohol y drogas entre las que figuraban cocaína y mariguana. Con Brown, con quien estuvo casada de 1992 a 2007, procreó a Bobbi Kristina.
Ante las constantes peleas entre Houston y Brown, hubo quien pensó que el matrimonio obedeció a un intento por parte de la cantante para congraciarse con la comunidad afroamericana que criticaba su acercamiento al pop al juzgar que, al hacerlo, dejaba de lado el soul y sus raíces negras.
Después de reconocer su adicción, la intérprete se internó dos veces en clínicas de rehabilitación hasta que en 2010 declaró estar limpia de sustancias prohibidas y lista para regresar a los escenarios con el disco I Look To You (2009) que debutó en la primera posición de Billboard y que significó el primero que grababa tras siete años de batallas con sus adicciones.
Para promoverlo, Houston se embarcó en una gira internacional que dejó más sinsabores que gratos recuerdos. Las críticas la golpearon fuertemente al asegurar que había perdido la voz y que nada quedaba de la diva.
Whitney Elizabeth Houston, nombre completo de la intérprete, nació el 9 de agosto de 1963 y desde pequeña dio muestras del talento que la llevaría a convertirse en una de las más influyentes cantantes del mundo gracias a un estilo en el que fusionó el soul
con el pop.
Su talento lo debía a su propio linaje pues su madre, Cissy Houston, así como sus primos Dionne Warwick y Dee Dee Warwick se dedicaron al canto antes que ella. Eso, aunado a la labor de su madrina, Aretha Franklin, bastaron a Whitney para comenzar a cantar como parte del coro de una iglesia de Nueva jersey.
Fue en uno de esas actuaciones cuando fue descubierta por un representante del sello Arista Records, el cual le ofreció un contrato que a la postre la llevaría a la cima del éxito.
